ActividadesDerecho InternacionalEE UUEspañaFranja de GazaIsraelOrganizacionesOriente MedioTerrorismo

Carta abierta al Secretario Federal de Relaciones Internacionales del PSOE. Sr. D. Héctor Gómez

Publicado el

Estimado Sr. Gómez:

Recientemente ha publicado un artículo en el diario El Día, ostensiblemente describiendo la actual situación en Gaza, aunque más bien parece que pretende acusar al Presidente de los EE.UU. de todos los males endémicos de la región y demonizar aún más, si cabe, al Estado de Israel. Siendo usted Secretario Federal de Relaciones Internacionales del PSOE, la segunda fuerza política más votada por los españoles, nos vemos en la obligación moral de contestar a su artículo. Trataremos de ser concisos y rigurosos:

El presidente Trump cumplió su promesa electoral de implementar de una Ley votada hace ya 22 años por 93 votos a favor y 5 en contra en el Senado norteamericano, por 374 votos a favor y 37 en contra en la Cámara de Representantes, y convertida en ley con la firma del Presidente Bill Clinton. Desde entonces, los presidentes que lo sucedieron prometieron todos hacerla efectiva pero firmaron exenciones temporales para demorarlo. Trump, a diferencia de Clinton, Bush y Obama, cumplió con su promesa electoral — y con una ley aprobada abrumadoramente por más del 90% de republicanos y demócratas. Y sí, que un gobierno cumpla con sus promesas electorales y además lo haga reconociendo la que ha sido capital de Israel durante 70 años, efectivamente es una gran día. Lo que comprende el señor Trump, pero evidentemente no usted, es que Israel es la única democracia en Oriente Medio y un estado comprometido con la defensa de los valores de Occidente.

Lo que se cumple es el 70º aniversario de la independencia de Israel y podrían cumplirse también 70 años del estado palestino, si los árabes así lo hubiesen deseado. Hoy no existen dos estados debido a una serie de acontecimientos históricos que, estamos seguros, conocerá. Tras la resolución de la ONU de partición de dichas tierras en dos estados, cinco países árabes atacaron, tratando de masacrar a la población judía e impedir la creación de Israel. Éstos fracasaron en su intento de eliminar el estado judío, y a pesar de pasar a controlar Gaza, el margen occidental del Jordán y la parte este de Jerusalén durante casi dos décadas, ni siquiera contemplaron constituir un estado palestino allí. Israel ofreció paz a cambio de territorios después de cada triunfo — y de cada derrota árabe — pero siempre fue rechazada. Hoy como hace 70 años, los árabes palestinos no buscan la paz en dos estados, sino la destrucción de Israel.

Sobre las víctimas: Hamás ha reconocido que el 80% de las bajas eran miembros de su organización. La Yihad Islámica reconoció a tres, entre ellos a uno de los jóvenes de 16 años de quien mostraron una foto con vestimenta militar del grupo terrorista. Lo tremendamente grave es que usted condene que sea un estado de derecho el que no pueda defender sus propias fronteras de forma profesional. En Israel, como en España, las fronteras las defienden las fuerzas armadas, que es la institucion designada y preparada para ello. Si usted pretende que esto no sea así por el hecho de que los terroristas usen a mujeres y niños como escudos humanos, estaríamos indefensos ante sus tácticas y definitivamente pérdidos. Le ponemos un ejemplo cercano que seguro le hace reflexionar; si una turba enfervorizada y organizada de 40.000 personas, dirigida por un grupo yihadista y compuesta en un alto número por terroristas entrenados y armados – entre ellos menores dado que la edad reclutamiento de Hamás son los 15 años- intentarán un asalto violento durante días a la verja de Ceuta o de Melilla, con el objeto declarado de ocupar las ciudades y asesinar a sus civiles: ¿qué métodos consideraría más apropiados para defender a nuestros ciudadanos?, ¿criticaría también a la Guardia Civil o al Ejército por defender nuestra frontera?.

Que usted concluya que no existe respeto a la comunidad internacional porque Israel defiende sus fronteras y EE.UU. trasladó su embajada a Jerusalén, no es más que un burdo silogismo engañoso. Lo que debería ser inaceptable para la comunidad internacional es la utilización de escudos humanos por parte de Hamás, la destrucción del paso Kerem Shalom por los terroristas, dejando a la población civil palestina sin alimentos y medicinas, la voladura del gasoducto que surte a la franja y la destrucción de su tendido eléctrico, todos actos llevados a cabo por el régimen terrorista de Hamás que controla la franja de Gaza y condena a esa población civil a vivir en la pobreza.

Y como una imagen vale más que mil palabras, le invitamos a que vea estas:

Detrás de la cortina de humo I

Detrás de la cortina de humo II