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El ejemplo de Francia: “El antisionismo es una de las formas modernas de antisemitismo”

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“El antisionismo es una de las formas modernas de antisemitismo”.

El presidente, Emmanuel Macron, anuncia que Francia implementará la definición adoptada por la Alianza Internacional para la Memoria del Holocausto.

De acuerdo con Macron, ese resurgimiento del antisemitismo no es exclusivo en Francia sino que también ocurre “en el conjunto de Europa y la casi totalidad de las democracias occidentales”. Pero es importante conocer quiénes son los principales impulsores de este nuevo antisemitismo:  y uno de sus principales promotores en Europa y EE.UU. es el BDS, un movimiento inequívocamente antisemita.

El anuncio del mandatario francés ya fue tomado en consideración recientemente por la UE, que ha instado a los estados miembros a tomar medidas para combatir el antisemitismo y legislar para luchar contra esta lacra, que según el propio documento “daña los valores fundamentales y derechos humanos que están en el corazón de la Unión Europea”. Precisamente, uno de sus aspectos más importantes de la declaración pide a los estados miembros que adopten la definición de antisemitismo de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA, por sus siglas en inglés), en la que se recogen de forma muy clara los comportamientos discriminatorios contra el estado judío y los intentos de deslegitimación y demonización contra su estado, sus ciudadanos y sus amigos. (Que precisamente es el tipo de acciones que impulsa el movimiento BDS).

ACOM centra una gran parte de los esfuerzos dedicados en la lucha contra el antisemitismo en combatir las actividades del movimiento radical BDS en España y sus intentos de criminalizar y deshumanizar a los judíos, así como la instrumentalización de las instituciones públicas españolas para promover el odio, la exclusión por razón de origen nacional y la promoción del anti sionismo, la nueva cara del viejo antisemitismo.

Por ello, solicitamos a todas las fuerzas políticas españolas que tomen ejemplo de nuestros vecinos europeos y adopten de forma urgente la definición de antisemitismo del IHRA en todos sus términos, incluyendo el que explica que el ataque y la demonización constante del Estado de Israel es considerado una expresión de antisemitismo.  Y que además tomen las medidas necesarias para ilegalizar el movimiento BDS en España que centra sus acciones en atacar a Israel, sus ciudadanos y sus compañías de un modo inconstitucional, como así lo demuestran hasta 40 sentencias ganadas en los tribunales.  Y lo más incomprensible es que lo hacen financiados, en gran parte, mediante fondos públicos españoles.