Carta al Alcalde de Málaga

El próximo 29 de junio la Asociación Al-Quds Andalucía organiza, con el apoyo del Ayuntamiento de Málaga, una velada musical en el Castillo de Gibralfaro (de titularidad municipal), cuyo objetivo, según indican los propios organizadores, es crear “un lugar de encuentro y participación de aquellas personas que, desde Andalucía, se solidarizan con la causa Palestina y su justa lucha”.

Pero sorprende, y no gratamente, el apoyo que una honorable institución como el Ayuntamiento de Málaga presta (y por extensión todos los malagueños con sus impuestos) a un acto de una organización que no sólo ha reiterado su expreso e inequívoco apoyo a campañas discriminatorias y antisemitas, sino que, para mayor escarnio, está vinculada al blanqueamiento de organizaciones terroristas y a opacos desvíos de fondos públicos que acaban en manos del terrorismo.

El dinero recaudado irá destinado irá destinado al Centro Palestino de DDHH, una organización que no sólo ignora la existencia de terrorismo palestino contra Israel, sino que presenta estrechos vínculos, también a nivel organizativo, con el FPLP, organización terrorista catalogada como tal por la Unión Europea.

También es especialmente repugnante la presentación del acto por Mussaab Bashir, un siniestro personaje vinculado a bandas terroristas como la yihad islámica palestina y otras organizaciones. Bashir fue encarcelado en Israel por su pertenencia a banda armada. Concretamente, siendo trabajador de Médicos sin Fronteras, participó en operativos para asesinar al primer ministro de Israel, para volarle la cabeza de un disparo a un arqueólogo israelí, además de recibir instrucción de su grupo terrorista para romperle el cuello a un hombre, como admitió el propio Bashir. También ha trabajado en producir libelos para la televisión controlada por la República Islámica de Irán, HispanTV.

Desgraciadamente, no es nueva la colaboración del consistorio malagueño en eventos con evidente perfil agresivo y antisemita. El Ayuntamiento de Málaga, que se presenta como respetuoso con las diferentes sensibilidades y minorías culturales, pero que la única minoría a la que se atreven a hostigar es a la judía, apoyando a organizaciones que promueven abiertamente actividades de odio, se ve de nuevo envuelto en los manejos y las trampas de un grupo judeófobo como la Asociación Al Quds.

Coberturas institucionales como el execrable acto del próximo sábado no ayudan en absoluto a mantener el respeto debido y mutuo a un país hermano, Israel, y en un entorno de crecimiento desmedido del antisemitismo, la cesión de espacios y recursos públicos a los discursos de odio es una forma obscena de contribuir a alimentar la bestia del odio a los judíos.

Requerimos, por tanto, toda vez que el Ayuntamiento ha confirmado su colaboración cediendo dependencias municipales, que depuren responsabilidades, porque claramente hay personas incrustadas en esa institución que no parecen estar alineadas con los principios que dicen defender su alcalde Francisco de la Torre y el Partido Popular. Mejor: que dicho evento sea cancelado con carácter inmediato.

El mejor modo de luchar contra el odio racial, contra el antisemitismo, contra quienes no condenan el terrorismo sin ambages (máxime tras la masacre del 7 de octubre, la mayor matanza de judíos desde el Holocausto), es no dando pábulo, cobijo y difusión a tal ideario.