Grupos pro-Hamás imponen la agenda en Rivas Vaciamadrid
La reciente exigencia de activistas pro-Hamás a la alcaldesa de Izquierda Unida en Rivas Vaciamadrid para cancelar tres festivales patrocinados por el fondo KKR, al que acusan de proisraelí, saca a la luz un entramado mucho más profundo de corrupción y discriminación que caracteriza la gestión de este ayuntamiento.
Lejos de ser un incidente aislado, la petición de cancelación se enmarca en un patrón de conducta que ha llevado a Rivas Vaciamadrid a ser señalado como uno de los ayuntamientos más corruptos de España, donde la izquierda lleva décadas tejiendo una túpida red clientelar de parásitos que roban el dinero de todos para vivir muy bien de su odio y el señalamiento a los judíos.
La cleptocracia ripense al descubierto: casos abiertos y condenas
El consistorio ripense, gobernado por Más Madrid y PSOE, enfrenta actualmente graves acusaciones en el Tribunal de Cuentas y el Consejo de Transparencia de la Comunidad de Madrid. Desde ACOM – Acción y Comunicación sobre Oriente Medio hemos interpuesto sendas denuncias por la opacidad en la concesión de subvenciones y ayudas a entidades que operan en territorios bajo control de la Autoridad Palestina. Un ejemplo notorio es la entidad «Pallasos en Rebeldía», que habría recibido decenas de miles de euros del contribuyente sin la debida justificación del uso y destino de esos fondos públicos.
La negativa del Ayuntamiento a facilitar la información solicitada a ACOM, y una respuesta «insuficiente» al Consejo de Transparencia, han elevado la cuestión a instancias judiciales y administrativas. ACOM, firme en su compromiso contra el odio antisemita, ha advertido que continuará con acciones legales contra cualquier institución pública que promueva la discriminación y la animadversión hacia el pueblo judío y el Estado de Israel, y que utilice fraudulentamente fondos públicos para tales fines.
Boicots discriminatorios: condenas reiteradas de la Justicia
La trayectoria del Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid no solo está marcada por la opacidad en la gestión de fondos, sino también por condenas reiteradas de los tribunales de justicia por sus boicots discriminatorios. En junio de 2017, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) rechazó de manera contundente el recurso presentado por el Ayuntamiento contra la sentencia que anulaba el boicot contra Israel y las empresas o individuos que no se opusieran al Estado Judío.
El TSJM reafirmó la decisión del Juzgado número 4 de Madrid, que había anulado en enero de ese año los acuerdos de boicot a Israel tras un recurso de ACOM. La sentencia judicial dejó claro el carácter discriminatorio, sesgado y hostil contra Israel de las resoluciones emitidas por el Ayuntamiento. Además, la decisión judicial enfatizó que las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas no proporcionan base legal alguna para boicotear a las instituciones, empresas u organizaciones israelíes. El Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid fue incluso condenado a pagar las costas judiciales.
La hipocresía del boicot: el uso de la innovación judía e israelí en Rivas Vaciamadrid
Ante las acusaciones de antisemitismo y los constantes boicots, surge la pregunta: ¿hasta qué punto es coherente la postura del Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid? Resulta irónico que, mientras se promueven boicots contra Israel, la vida moderna, incluida la de Rivas Vaciamadrid, se beneficia constantemente de las innumerables innovaciones y desarrollos tecnológicos, sanitarios, medioambientales y comerciales de origen judío e israelí.
Desde avances en la tecnología de la información (como el desarrollo de procesadores y sistemas operativos que usamos a diario), hasta la medicina (con medicamentos y tratamientos que salvan vidas), pasando por la agricultura de vanguardia (con sistemas de riego por goteo que optimizan recursos hídricos) o la ciberseguridad que protege nuestra información, la contribución de la inventiva judía e israelí es innegable y omnipresente.
Si el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid fuera verdaderamente consecuente con sus boicots, sus habitantes tendrían que renunciar a una parte significativa de las comodidades y avances que dan forma a su día a día.
La exigencia a la alcaldesa de IU no es, ni de lejos, una simple cuestión de activismo político; es un crudo y repugnante reflejo de la bancarrota moral de una gestión municipal que, con una descarada desvergüenza, prioriza una ideología profundamente discriminatoria. Este ayuntamiento no solo contradice sus propios principios, sino que parece deleitarse en pisotear la justicia y la coherencia, sumergiendo a Rivas Vaciamadrid en un lodazal de corrupción y sectarismo.
Grupos pro-Hamás imponen la agenda en Rivas Vaciamadrid
La reciente exigencia de activistas pro-Hamás a la alcaldesa de Izquierda Unida en Rivas Vaciamadrid para cancelar tres festivales patrocinados por el fondo KKR, al que acusan de proisraelí, saca a la luz un entramado mucho más profundo de corrupción y discriminación que caracteriza la gestión de este ayuntamiento.
Lejos de ser un incidente aislado, la petición de cancelación se enmarca en un patrón de conducta que ha llevado a Rivas Vaciamadrid a ser señalado como uno de los ayuntamientos más corruptos de España, donde la izquierda lleva décadas tejiendo una túpida red clientelar de parásitos que roban el dinero de todos para vivir muy bien de su odio y el señalamiento a los judíos.
La cleptocracia ripense al descubierto: casos abiertos y condenas
El consistorio ripense, gobernado por Más Madrid y PSOE, enfrenta actualmente graves acusaciones en el Tribunal de Cuentas y el Consejo de Transparencia de la Comunidad de Madrid. Desde ACOM – Acción y Comunicación sobre Oriente Medio hemos interpuesto sendas denuncias por la opacidad en la concesión de subvenciones y ayudas a entidades que operan en territorios bajo control de la Autoridad Palestina. Un ejemplo notorio es la entidad «Pallasos en Rebeldía», que habría recibido decenas de miles de euros del contribuyente sin la debida justificación del uso y destino de esos fondos públicos.
La negativa del Ayuntamiento a facilitar la información solicitada a ACOM, y una respuesta «insuficiente» al Consejo de Transparencia, han elevado la cuestión a instancias judiciales y administrativas. ACOM, firme en su compromiso contra el odio antisemita, ha advertido que continuará con acciones legales contra cualquier institución pública que promueva la discriminación y la animadversión hacia el pueblo judío y el Estado de Israel, y que utilice fraudulentamente fondos públicos para tales fines.
Boicots discriminatorios: condenas reiteradas de la Justicia
La trayectoria del Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid no solo está marcada por la opacidad en la gestión de fondos, sino también por condenas reiteradas de los tribunales de justicia por sus boicots discriminatorios. En junio de 2017, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) rechazó de manera contundente el recurso presentado por el Ayuntamiento contra la sentencia que anulaba el boicot contra Israel y las empresas o individuos que no se opusieran al Estado Judío.
El TSJM reafirmó la decisión del Juzgado número 4 de Madrid, que había anulado en enero de ese año los acuerdos de boicot a Israel tras un recurso de ACOM. La sentencia judicial dejó claro el carácter discriminatorio, sesgado y hostil contra Israel de las resoluciones emitidas por el Ayuntamiento. Además, la decisión judicial enfatizó que las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas no proporcionan base legal alguna para boicotear a las instituciones, empresas u organizaciones israelíes. El Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid fue incluso condenado a pagar las costas judiciales.
La hipocresía del boicot: el uso de la innovación judía e israelí en Rivas Vaciamadrid
Ante las acusaciones de antisemitismo y los constantes boicots, surge la pregunta: ¿hasta qué punto es coherente la postura del Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid? Resulta irónico que, mientras se promueven boicots contra Israel, la vida moderna, incluida la de Rivas Vaciamadrid, se beneficia constantemente de las innumerables innovaciones y desarrollos tecnológicos, sanitarios, medioambientales y comerciales de origen judío e israelí.
Desde avances en la tecnología de la información (como el desarrollo de procesadores y sistemas operativos que usamos a diario), hasta la medicina (con medicamentos y tratamientos que salvan vidas), pasando por la agricultura de vanguardia (con sistemas de riego por goteo que optimizan recursos hídricos) o la ciberseguridad que protege nuestra información, la contribución de la inventiva judía e israelí es innegable y omnipresente.
Si el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid fuera verdaderamente consecuente con sus boicots, sus habitantes tendrían que renunciar a una parte significativa de las comodidades y avances que dan forma a su día a día.
La exigencia a la alcaldesa de IU no es, ni de lejos, una simple cuestión de activismo político; es un crudo y repugnante reflejo de la bancarrota moral de una gestión municipal que, con una descarada desvergüenza, prioriza una ideología profundamente discriminatoria. Este ayuntamiento no solo contradice sus propios principios, sino que parece deleitarse en pisotear la justicia y la coherencia, sumergiendo a Rivas Vaciamadrid en un lodazal de corrupción y sectarismo.


Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!