La Relatora Especial de la ONU que azuza las llamas del antisemitismo

Francesca Albanese, Relatora Especial de la ONU en los “territorios palestinos ocupados”, anunció en X su llegada hoy a España, donde espera coadyuvar a que Europa actúe “sabia e imparcialmente hacia PAL/ISR”, con “conocimiento de los hechos y las normas, honestidad & humanidad”.

Tal vez baste, por lo de “dime con quién vas y te diré quién eres”, con mencionar que Albanese llega al país por invitación del eurodiputado Manuel Pineda, quien ha equiparado a Israel con el régimen nazi y ha puesto en duda los actos innombrables cometidos por Hamás el 7 de octubre. No obstante, Francesca Albanese no necesita la ayuda de nadie para establecer sus propias credenciales en la materia.

Efectivamente, este personaje oscuro nunca ha desperdiciado una oportunidad para deslizar su apoyo al terrorismo palestino, su desdén por las verdades históricas y su desprecio por la vida y los derechos de israelíes y judíos. Ya hace años acusaba a EE.UU. de estar “subyugado por el lobby judío”, y a la BBC (¡justo la BBC!) de llevar “el lobby israelí claramente en [sus] venas”, y reivindicaba el derecho de los palestinos a “defenderse con los únicos medios a su alcance” (es decir, misiles dirigidos a la población civil en Israel).

En su informe a la ONU de septiembre de 2022, Albanese tuvo a bien dar cátedra de historia. Así, explicó que el sionismo vio “en Palestina la tierra en la que se podría materializar un ‘Estado para los judíos’… Sin embargo, una población árabe palestina nativa había habitado esa tierra por milenios… Poco después, la creación del Estado de Israel…fue acompañada de masacres y expulsiones masivas… y la desposesión de la mayoría de los árabes de Palestina”. ¿Población nativa? ¿Milenios? ¿Masacres? ¿Desplazamiento surgido de la nada? Difícil decidir por dónde empezar a desmontar ese cúmulo de mentiras: Palestina nunca existió como estado/país. La población árabe se estableció en ese territorio mediante sucesivas olas de conquistas militares y migraciones, incluso para aprovechar las condiciones creadas por los inmigrantes judíos sionistas. En cambio, sí había una presencia milenaria de judíos en Israel, que no es ni nunca fue una tierra cualquiera sino la cuna del pueblo judío. Y lo que sí acompañó la creación del Estado de Israel fue una guerra sin cuartel declarada por los países árabes de la región y los árabes palestinos.

La ignorancia intencionada de Albanese va de la mano de un odio apenas velado. En abril de 2023, un turista italiano y una madre israelí y sus jóvenes hijas fueron brutalmente asesinados por terroristas palestinos. Francesca Albanese, en calidad de relatora de la ONU, no tardó en justificar esa masacre en un tweet perverso en el que declaraba que “Israel… no puede reclamar [el derecho a defenderse] cuando se trata del pueblo al que oprime/cuyas tierras coloniza”.

Y ahora, esta persona aterriza en España con el fin de “conversar con entidades, comunidades palestinas y judías, sindicatos… comprometidos con los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados”. Carente de imparcialidad, conocimiento de los hechos, honestidad y humanidad, precisamente las reglas de conducta que ella misma exige de Europa, esta representante del moralmente corrupto Consejo de Derechos Humanos de la ONU avala la violencia contra israelíes y judíos, azuza las llamas del antisemitismo y el antisionismo, distorsiona la historia y la realidad de la región y exime de responsabilidad y culpa a los terroristas palestinos y a su pueblo. Francesca Albanese ha demostrado reiteradamente que conversar con ella no tiene sentido. Ya que sus empleadores se niegan a destituirla de su cargo, lo mejor es no concederle ninguna plataforma para exponer (o edulcorar, según ante quiénes) sus “ideas” perniciosas.