Llamamiento de ACOM a los líderes judíos españoles: no debemos permitir que el gobierno de Sánchez se blanquee durante los próximos actos de conmemoración del Holocausto

Como todos los años, el próximo 27 de enero se conmemorará el Día Internacional de Recuerdo de las Víctimas del Holocausto y, consecuentemente, tendrá lugar en el Senado un acto institucional al que suelen acudir miembros del Gobierno y los representantes de las comunidades judías de España, así como otros personajes destacados de la vida judía en nuestro país.

Pero este año no es una conmemoración cualquiera: Israel, el Estado Judío, donde viven la mitad de los judíos del mundo, está en guerra contra aquellos que buscan ejecutar un segundo Holocausto.

Y, como en el primero, asistimos estupefactos desde hace dos meses a la justificación, la connivencia, el colaboracionismo, el negacionismo, las llamadas a la aniquilación y el odio contra los judíos. Creíamos que ese mundo oscuro estaba superado, pero vuelve a mostrar su ponzoñosa realidad ante nosotros. Y, lo que es peor, en España todo ello ha estado desacomplejadamente amparado, cuando no liderado, desde el gobierno de la nación, el más antisemita, el más próximo a los terroristas, de todo Occidente.

Desde ACOM consideramos que sería inconcebible que, tras los graves acontecimientos acaecidos en las últimas semanas en España en relación a Israel, los representantes de las comunidades judías de nuestro país accedieran a blanquear a este gobierno acudiendo a cualquier acto en el que participen los ministros y los parlamentarios de Pedro Sánchez.

Cualquier apariencia de connivencia y legitimación de un gobierno que declara tener dudas del cumplimiento de las leyes internacionales por parte de Israel, que participa en manifestaciones donde se cantan eslóganes de eliminación del hogar nacional judío, con un presidente que cuestiona que sus soldados, los soldados de un ejército popular donde sirven padres e hijos, estén cometiendo crímenes de guerra, es completamente inaceptable. Sería inconcebible dar la oportunidad de blanquearse al ejecutivo mientras esos a los que algunos de sus miembros llaman “genocidas” (sin que ningún otro lo desautorice) se están jugando la vida por defender a los ciudadanos de Israel contra el terrorismo, contra violaciones atroces y que están tratando de liberar a los israelíes aún secuestrados, buscando minimizar víctimas palestinas civiles (justo al contrario que sus enemigos, que usa a los gazatíes como escudos humanos). Sería incomprensible hacerlo después de que el Presidente del Gobierno se plantara en Israel a provocar e insultar, mientras la embajadora de Israel ha sido llamada a consultas y la de España se ha ganado una dura reprimenda por parte del gobierno israelí. 

Es el momento, si no ahora, ¿cuándo?, de decir que hasta aquí hemos llegado, que no consentimos ser tratados como ciudadanos de segunda, que reprobamos su incitación al odio contra los israelíes en España y contra los judíos españoles con sus graves acusaciones, infundadas y sin ningún tipo de pruebas, contra los que nos defienden a todos nosotros del yihadismo.

El liderazgo de las comunidades judías tiene ocasión de responder con contundencia a los que contribuyen al incremento del antisemitismo, enviar el potente mensaje de proximidad y solidaridad a los judíos de Israel y a los del resto de la diáspora, de escenificar el rechazo que sus representados masivamente esperan, anunciando que NO ASISTIRÁN A NINGÚN ACTO CONMEMORATIVO de la memoria de los judíos asesinados hace 70 años junto a aquellos que mancillan la memoria de los 1.200 masacrados el 7 de octubre, incluidos dos españoles. Ese sería el modo de mostrar el respeto debido a los casi 140 que continúan secuestrados y deben ser liberados de inmediato y la consideración a aquellos que siguen cayendo todos los días en la guerra contra Hamás.