ACOM denuncia que el Gobierno de Pedro Sánchez y el ministro Albares prostituyen una causa esencial: la lucha contra el odio a los judíos

En respuesta a las declaraciones del Ministerio de Asuntos Exteriores del 11 de abril de 2026, en las que el Gobierno se presenta como «el primero en desarrollar una estrategia nacional contra el antisemitismo» y reivindica la concesión de nacionalidad a sefardíes como muestra de vínculos históricos, ACOM declara:

  • El llamado “Plan Nacional de Lucha contra el Antisemitismo y Fomento de la Vida Judía” (2023) no es una iniciativa pionera, sino la mera transposición obligada de la Estrategia Europea (2021–2030). No nace de la voluntad del Gobierno, sino de una imposición comunitaria.
  • Además, el Plan desvirtúa deliberadamente la lucha contra el antisemitismo al omitir su forma más extendida hoy: el antisionismo que demoniza al Estado de Israel, criminaliza sus instituciones y deshumaniza a sus ciudadanos. Al excluir estos supuestos de la definición de la IHRA, el propio Gobierno blanquea las expresiones de odio que debería combatir.
  • El Ejecutivo ha suscrito la definición de la IHRA, pero se niega a aplicarla plenamente o a refrendarla en el Parlamento. Esta contradicción evidencia que muchas de sus posiciones encajarían en dicha definición, motivo por el cual prefiere mantenerla como un marco vacío.
  • Ambas omisiones —por un lado, el encubrimiento del antisemitismo bajo el paraguas de un pretendido antisionismo y, por otro, la negativa a trasladar plenamente la definición de la IHRA al ordenamiento jurídico mediante su aprobación parlamentaria y su aplicación, entre otros ámbitos, a la legislación de contratación pública— responden a una razón fundamental: estas formas evidentes y agresivas de antisemitismo están siendo toleradas, cuando no promovidas, desde el propio Gobierno y su entorno.
  • La concesión de nacionalidad a los sefardíes no es un logro de este Gobierno. Deriva de la Ley 12/2015, aprobada por el Partido Popular. Desde entonces, el Ejecutivo actual ha ralentizado y dificultado su aplicación mediante trabas administrativas.
  • Presentar esta reparación histórica como una concesión propia es una manipulación inaceptable.

En consecuencia, el Gobierno no combate el antisemitismo: lo desnaturaliza, lo relativiza y lo instrumentaliza políticamente. ACOM viene denunciando de forma constante la prostitución de esta causa por parte del que es hoy el gobierno más antisemita de Europa, y ha resistido los intentos de este Ejecutivo de obtener un blanqueamiento institucional al que, lamentablemente, otros han accedido. ACOM seguirá denunciando esta situación y exigiendo una respuesta firme, coherente y sin excepciones frente a todas las formas de antisemitismo, incluida su manifestación contemporánea.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *